Ante una sospecha de que alguno/a de los alumnos/as puede tener un problema de salud mental, el personal docente responsable deberá ponerse en contacto con los padres/madres o tutores legales. Junto con el orientador se deberá reunir con la familia e informarles de la situación o situaciones detectadas.
Es importante no trasladar a la familia o tutores un “diagnóstico” ni “etiquetar” al niño/a. Debe trasladarse la información lo más objetiva posible, aconsejando realizar una evaluación por parte del orientador u orientadora del servicio psicopedagógico escolar. El/la orientador/a tras la evaluación valorará derivar el caso al servicio público de salud pertinente.
El personal docente deberá poner en marcha los apoyos que sean necesarios para promover una evolución positiva de la situación y mostrar una actitud comprensiva hacia la persona, pues no podemos olvidar que puede tratarse de un problema de salud.
Recuerda!
Ante una sospecha de problema de salud mental:
♦ Antes de hablar con la familia, debes preparar bien la entrevista. Reflexiona qué y cómo vamos a comunicar la información, pues es necesario mostrar sensibilidad y empatía ante una situación que puede producir angustia y/o negación, o sensación de ser juzgados. Pongamos especial atención tanto en el lenguaje verbal como en el lenguaje no verbal.
♦ No utilicemos términos médicos y técnicos difíciles de comprender. En caso de que la familia asocie esos comportamientos con algún problema concreto de salud mental, y pretenda “diagnosticar” la situación, deberás de hacer ver que estamos hablando de comportamientos concretos. Evitar “etiquetar” y recordar que únicamente son los especialistas del servicio de salud mental los que pueden realizar un diagnóstico.
♦ El diagnóstico es un término médico que debe utilizarse en el entorno sanitario, y aunque en ocasiones puede ayudar a la familia o a la persona a comprender la situación, en el ámbito educativo hemos de recordar que ante todo es un/a niño/a y no una etiqueta.
♦ En el caso de que el/ la niño/a fuera diagnosticado por el servicio de salud mental, como docentes sólo nos debe importar la información correspondiente y necesaria para desarrollar los apoyos que pueda necesitar.
♦ Es fundamental la escucha activa, estar alerta a la información que aportan los familiares y/o tutores acerca del comportamiento del alumno o alumna en otros contextos. Esto nos ayudará a tener una imagen global de la situación.